Dólar Blue: Compra $17.73 Venta $18.28

26/07/2017 - 14:20 (Oficial: 17.740)

Archive for March, 2013

March 29 2013

¿Cuánto se cotizaría el dólar a fin de año según el BCP?

El Banco de Crédito del Perú (BCP) revisó su expectativa de tipo de cambio y pasó de S/.2,48 a S/.2,52 hacia fines del 2013.

Esta variación, explicó la entidad financiera, se debe a que una posible próxima reversión de los estímulos monetarios en países desarrollados, y lo que ello implica sobre los flujos de capital que entran al país, afectarían las perspectivas del sol.

Según el Reporte Semanal del Área de Estudios Económicos del BCP, el tipo de cambio real se ha apreciado 11% respecto de su nivel promedio de los últimos 15 años.

De todas formas, para el BCP no es posible un cambio de la postura monetaria en los países desarrollados antes al 2015.

Además, los menores flujos por regularización del Impuesto a la Renta y la disposición de recursos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para la compra de dólares, orientados al Fondo de Estabilización Fiscal, configuran un escenario en el que se evalúa que la defensa del sol se logra acentuar.

El BCP recordó que el Banco Central de Reserva (BCR) ha elevado su estimado de crecimiento para este año a 6,3% y, en el panorama más favorable contemplado para el 2013 destaca la revisión a la suba en el sector Construcción, mientras que el crecimiento esperado para todos los sectores primarios se ha reducido.

(Fuente: El Comercio)

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March 29 2013

Advierten que un default técnico generaría "más tensiones" con el …

El ex secretario de Finanzas Daniel Marx advirtió hoy que si la Argentina cayera en un nuevo default técnico, en relación al tema de los holdouts, sería “gravoso” para el país ya que, entre tantas repercusiones negativas, se generaría “más tensiones en el mercado cambiario” y un aumento de la inflación.

El ex funcionario analizó los escenarios posibles para el país a horas de que la Casa Rosada presente una propuesta de pago ante la Cámara de Apelaciones de New York, para cumplir con el fallo del juez de primera instancia, Thomas Griesa, quien ordenó abonarles a los holdouts 1.330 millones de dólares.

En manifestaciones a radio El Mundo, Marx expresó que en la hipótesis de que “Argentina plantee un nuevo canje, por eso se habla de default técnico, cambiando el domicilio de pago, ahí aparecen una serie de escenarios que uno querría impedir”.

En tal sentido, el ex secretario de Finanzas expresó que ese panorama sería “gravoso” por los “efectos indirectos que tienen repercusión” en la economía del país.

“Uno es que estamos en una situación de un peso débil, con una corrida potencial o dificultades en lo que hace al tipo de cambio y esto lo podría acelerar, podría servir como excusa o motivo para generar más tensiones en el mercado cambiario y, por lo tanto, además en la inflación”, advirtió.

Reflexionó que el segundo impacto “tiene que ver además con las posibilidades de obtener o mantener, incluso, determinados financiamientos comerciales ya sea para exportar o importar, que hoy Argentina está aprovechando”.

“Y lo tercero -añadió- además vinculado al financiamiento de inversiones, como por ejemplo para el sector privado”.

Al respecto, señaló que “si bien el sector público no toma deuda, el sector privado está tomando algo de deuda y esto además, en definitiva, afecta al crecimiento”.

Consultado sobre el caso de que, por el contrario, se estuviera ante un fallo positivo, Marx admitió que ello podría “aliviar al país en términos del riesgo soberano”.

“Hoy lo que se llama riesgo soberano está unos 15 puntos por encima del riesgo de Estados Unidos, mientras que Brasil está en 2, Venezuela está en 7, y Argentina supera todo eso”, resaltó.

Marx insistió que, en este caso, “uno aguardaría una reducción del conocido como riesgo argentino, mejora en las cotizaciones y disponibilidad de crédito además para el sector privado”.

Cuando se le preguntó si el inconveniente con los holdouts estaría provocando tensiones en el mercado cambiario, como el incremento del dólar paralelo de los últimos días, Marx lo relativizó.
“Creo que algo, pero no tanto; la cotización (del dólar marginal) hoy está explicada por varios otros factores importantes”, reflexionó.

Sobre este punto, el especialista enumeró: “En primer lugar tiene que ver con la depreciación del peso en sí mismo, la inflación, y la perspectiva de que quizás esto siga. En consecuencia, la gente busca refugio en el dólar, que no encuentra en el peso, como un mecanismo aceptable” y empuja así el valor de la moneda norteamericana.

Por otra parte, consideró que el incremento del conocido como dólar blue tiene además que “ver cuestiones técnicas: la gente está teniendo determinadas necesidades que no logra satisfacer en el mercado oficial, entonces acude a alternativas”.

“Y esto además genera una retracción por el lado de la oferta de esos mismos dólares y, en consecuencia se sube el valor del tipo de cambio”, finalizó.

Decepción en el mercado

El ex secretario de Finanzas y principal funcionario en la reestructuración de la deuda en 2005, Guillermo Nielsen, aseguró hoy que “el mercado vio con cierta decepción la oferta” del Gobierno a los holdouts, aunque afirmó que “no es mala”, ya que tiene “aspectos defendibles”.

Nielsen dijo a radio Mitre que “el mercado esperaba, aguarda una oferta más generosa de parte de Argentina, y de ahí que bajaron los bonos un poco y aumentó el riesgo país el miércoles”.

El último hábil de esta semana por los feriados de Semana Santa, los bonos soberanos más negociados cerraron con mayoría de bajas en la plaza local, mientras el Riesgo País cerró en 1.315 puntos básicos, un alza de 31,5% en el primer trimestre.

La propuesta oficial, señaló Nielsen, “tiene aspectos muy defendibles, y otros de cierto riesgo. El trascendido dice que la Argentina partiría la oferta con bonos par (para el capital) y otros discount por los intereses corridos”.

“Partir entre intereses y capital es riesgoso, principalmente frente a jueces que no son versados en cuestiones financieras, dado que si bien es un tribunal muy respetable, es generalista”, consideró.

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March 29 2013

Dólar negro para rato

 El narcotráfico es blue, pero a nadie se le ocurriría censurar información sobre el tema. Mucho menos cuestionar que se escriba, se hable o se debata sobre la difícil de la drogadicción.

Lo mismo vale para la pedofilia, la violencia de género y los delitos contra la propiedad, desde el hurto hasta el asalto a un domicilio, pasando por las salideras bancarias.

El periodismo trabaja sobre la realidad, y en la realidad suceden muchos hechos fuera de la ley; como los mencionados, o como la compraventa de dólares en el mercado negro. Por eso no deja de sorprender que haya quienes pretendan que el periodismo omita le existencia del dólar blue y se enojan con quienes se ocupan del tema.

Por supuesto que, como ocurre con otros asuntos, existen todo tipo de periodismo. Y así como existen medios que aprovechan los casos de inseguridad para generar zozobra, además están ahora los que agitan y exacerban lo que pasa con el dólar con otros fines que informar.

Esta nota trata sobre el dólar en general, y particularmente sobre el dólar negro, paralelo, marginal, informal, blue, blue, o como prefieran denominarlo.

Es cuestión de ir acostumbrándose, dado que lo más posible, por no decir casi seguro, es que tengamos dólar negro para rato. La razón es muy sencilla: cuesta imaginar que el Gobierno revierta en el corto plazo las causas que provocaron su reaparición.

El dólar negro volvió a escena cuando a fines de octubre de 2011 el Gobierno puso fin a la posibilidad de comprar dólares libremente, estableciendo un permiso anterior a través de la AFIP. Hasta ese momento, sólo había un mercado blue insignificante al que recurrían los que no querían dejar sus huellas en el sistema bancario, y que tenía una cotización apenas más alta que la oficial. El mercado negro cobró mucha mayor relevancia cuando en julio del año pasado se prohibió la compra para atesoramiento, y a partir allí su valor se mantuvo muy por encima del oficial, hasta llegar la semana pasada a un diferencial del 75 %.

Las prohibiciones y límites a la compra de dólares son parte de una batería de medidas que el Gobierno viene aplicando para atenuar desequilibrios del sector externo y cuidar el nivel de reservas. La artillería se complementa con las trabas a la importación y con las severas limitaciones al giro de utilidades por parte de las multinacionales.

Los números de la Balanza de Pagos (o sea la contabilidad de todo el movimiento de dólares) del 2012 que acaban de publicarse permiten evaluar algunos de los resultados de esa estrategia. En primer lugar, el Gobierno logró que la cuenta corriente (la componen la balanza comercial y el movimiento de dólares por turismo, flete, regalías, pago de intereses y giro de utilidades y dividendos) pasara de un rojo de 1.568 millones de dólares en 2011 a un saldo positivo de 479 millones el año pasado. La reversión se debió, fundamentalmente, al mayor excedente del intercambio comercial, que en buena medida fue impulsado por las limitaciones a la importación.

En cambio, los límites a la compra de divisas para viajar no impidieron que se ampliara en 1.110 millones de dólares el déficit entre lo que salió y lo que ingresó por pasajes y viajes. Por esos dos rubros los argentinos aumentaron sus gastos de 7.465 millones de dólares en 2011 a 8.182 millones el año pasado; mientras que el ingreso por parte de extranjeros bajó de 6.060 a 5.667 millones. El saldo negativo subió de 1.405 a 2.515 millones. En esto tuvo una incidencia clave el atraso cambiario: a valores de hoy, el dólar para viajar valía 8,95 pesos en 2007, 6,71 en 2010, y aún si considera el recargo del 15 % a las tarjetas que tuvo en parte del año pasado, el valor en 2012 fue de 5,84 pesos, según datos de la consultora AMF.

Las autorizaciones para girar utilidades se firmaron a cuentagotas. Existen ganancias remitidas registradas por 8.863 millones de dólares, pero simultáneamente se reinvirtieron 7.984 millones, o sea, el 90 %. En 2011 la reinversión había sido inferior al 30 %.

Obviamente, la prohibición para ahorrar en dólares fue efectiva en disminuir la fuga de capitales. Según el balance cambiario del Banco Central, lo que técnicamente se conoce como Formación de Activos Externos bajó de 18.600 millones de dólares en 2011 a 4.600 millones el año pasado, con la particularidad de que toda la compra fue hecha antes a que entrara en vigencia el nuevo esquema; o sea que no hubo fuga a partir de julio.

Pero así como logra afirmarse que el Gobierno cumplió el objetivo de cuidar las reservas, además es cierto que los efectos colaterales no fueron pocos. Aunque imposible de cuantificar, es indiscutible que las limitaciones afectaron el nivel de actividad, particularmente en el sector inmobiliario, y la inversión.

Y el fuerte incremento en la diferencia entre el dólar negro y el oficial de los últimos días ha puesto los pelos de punta a los más encumbrados funcionarios del Gobierno, más allá de que algunos kirchneristas declaren en público que no existen nada de que preocuparse.

No es para menos. Semejante cotización en el mercado blue afecta la formación de valores, aviva expectativas pesimistas, altera y enoja a mucha gente, y retroalimenta la idea de que apostar al dólar garpa.

Es inconducente conjeturar sobre lo que podría hacer el Gobierno también de extender el congelamiento en supermercados. Existen quienes barajan sin demasiado fundamento alguna variante de desdoblamiento cambiario. Pero ninguna de las alternativas que circulan acaba con el dólar negro, por la simple razón de que no contemplan la rehabilitación de la compra de dólares para atesoramiento. Y en tanto exista esa prohibición seguirá habiendo un mercado blue al que formalmente se continúa denominando Mercado Único y Libre de Cambios.

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March 29 2013

"Super Moreno" no pudo con el mercado y el dólar blue volvió a …

El dólar blue trepó 13 centavos el miércoles, último día hábil de esta semana, para ubicarse en los 8,43 pesos.

Más allá de su elevado valor respecto a la divisa oficial, cuyo valor se sitúa en $5,13 para la venta y establece una diferencia con el billete paralelo de 64%, esta suba tuvo un concepto muy particular, tanto desde lo político como en lo económico.

Fue una clara señal de que el mercado posee un comportamiento más complejo de lo que el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, cree.

O sea, después de una semana cargada de tensiones y amenazas, la plaza cambiaria “desoyó” sus desesperados intentos para dominar al dólar, y el billete verde informal siguió su escalada.

Este revés cobra mayor relevancia en estos días, ya que el “super funcionario” se transformó en la cara visible de las últimas iniciativas económicas tomadas por la Casa Rosada.

No sólo por sus intentos de dominar las transacciones del mercado cambiario marginal, sino además por el lanzamiento de la SuperCard, la tarjeta de crédito destinada a ser utilizada en los supermercados para bajar los costos financieros en las compras.

De esta forma, apunta a “comerle” a los bancos parte del negocio en concepto de las comisiones que cobran por transacciones que se realizan a través de los plásticos en estos establecimientos.

Respecto al dólar blue, Moreno chocó con una realidad: no resulta suficiente con amenazar a referentes de las casas de cambio, como por ejemplo Alfredo Piano, titular de el hogar homónima, para frenar la marcha alcista de la divisa.

“El paralelo es un mercado muy atomizado y ahora está compuesto por muchos jugadores, por lo tanto es imposible controlarlo con telefonazos”, dijo un experimentado cambista.

Lo concreto es que el billete norte americano subió 1,57% en sólo 24 horas y cerró a $8,43 en el ámbito informal.

En resumen, tras dos días de virtual parálisis por las intimidaciones del secretario de Comercio (la semana pasada había advertido que no quería “ninguna cueva operando ni lunes ni martes”), las mesas de cambio trabajaron este miércoles con una fuerte demanda y no pudieron mantener la “paz y tranquilidad” cambiaria deseada por el Gobierno para Semana Santa.

Demanda mata intimidación
Según señalaron variados cambistas a iProfesional.com, gran parte del incremento se debió a la inquietud de los inversores, que se apuraron por cerrar posiciones y cubrirse, tanto por el fin de mes como por la expectativa que genera la presentación del Gobierno ante la Cámara de New York, a raíz del juicio llevado a cabo por los fondos buitre.

Otro dato de relevancia es que los mercados permanecerán cerrados hasta el próximo miércoles por los feriados de jueves y viernes de Pascuas, a los cuales se les suma dos días más dado que el lunes es catalogado como puente.

Estos seis días no laborables acrecientan la incertidumbre y además generan un envión para el turismo hacia el exterior, aspecto que impulsó la demanda de dólares y, por lo tanto, la suba del valor de la divisa informal.

Este miércoles fue “un día muy particular en el que todos desearon cubrirse para no tener sorpresas. En apenas una hora se negoció lo mismo que en todo el martes”, afirmó un operador de la city.

“El conflicto con los ‘holdouts’ (tenedores de bonos) y los próximos feriados crean un marco de expectativa a que pudiera surgir algo imprevisto en materia económica en los días siguientes”, agregó otro especialista.

Según los cambistas, el valor del dólar desde el lado minorista fue aquietado por “manos amigas” del Gobierno que inyectaron divisas en el circuito informal.

Por el lado del mercado formal, entre los grandes jugadores de la plaza cambiaria se mantuvo el ritmo de avance motorizado por las intervenciones del Banco Central.

Un hecho que no huye a ojos de analistas e inversores es que, pese al cepo cambiario y a que la entidad comandada por Mercedes Marco del Pont posee el “monopolio” de los dólares, el BCRA viene perdiendo, desde comienzos de año, un nivel preocupante de reservas.

En efecto, en lo que va del 2013 contabiliza una caída de casi u$s2.500 millones. Así, el nível que actualmente posee (u$s40.823 millones) representa el más bajo de los últimos 5 años. O dicho de otra forma, desde que Cristina Kirchner asumiera por primera vez la presidencia.

Temores y expectativas de los inversores
Esta progresiva escasez de divisas en las arcas oficiales, más las constantes medidas políticas y económicas tomadas por el Gobierno (como, por ejemplo, la reciente tasa del 20% aplicada a las compras de productos y servicios al exterior), generaron una mayor incertidumbre entre los inversores. 

En tanto, temen que el Poder Ejecutivo avance con nuevas medidas cambiarias que restrinjan aún más las transacciones del mercado.

Entre ellas, crece el rumor en el sector financiero de que surjan iniciativas para restringir las transacciones de contado con liquidación, mecanismo a partir del cual se fugan divisas vía compra de bonos y acciones en la bolsa. En este sentido, se habla de que podría extenderse de 72 horas a 5 días el lapso mínimo para liquidar los papeles adquiridos (lo que aumentaría el riesgo de la transacción).

La incertidumbre no sólo crece en el plano financiero. En el ámbito rural existen preocupación de que la Casa Rosada cambie las actuales reglas de juego para así lograr que los sojeros liquiden más rápido la cosecha.

Tampoco se descarta que haya nuevas medidas en lo que se refiere a turismo y a recargos en las compras de algunos bienes, como autos premium importados. 

Lo concreto es que el blue concita la atención de todo el mercado y modifica el comportamiento de los particulares.

“Se genera una suerte de circulo vicioso: si el dólar marginal sube, los particulares lo que hacen es ajustar sus expectativas día a día”, expresó el ex economista jefe del Banco Central, Eduardo Levy Yeyati.

Y agregó: “Por eso, es fundamental que el Gobierno diga qué desea hacer o a dónde desea ir. De lo contrario, esas expectativas se van acomodando a las noticias de ayer”.

“Para revertir la disparada se precisa una gran dosis de confianza”, expresó el analista internacional Agustín Cramo, quien también señaló que se precisa de un plan económico integral. “Ambos hoy brillan por su ausencia”, acotó.

“No existen certidumbre, y si esto no se revierte, el actual escenario se irá tornando cada vez más difícil de sobrellevar”, concluyó.

Muchos temen que la iniciativa de Moreno de frenar al blue por unos días -en la anterior de Semana Santa- haya sido un intento para ganar algo de tiempo hasta el próximo miércoles, fecha a partir de la cual el Gobierno “de a luz” nuevas medidas oficiales de relevancia. 

Según fuentes consultadas por iProfesional.com, esta semana corrió en la city un rumor muy fuerte sobre una oficialización del desdoblamiento cambiario. No obstante, los analistas señalan que, de avanzar en este camino, sería más tarde de las elecciones de octubre.

Pero los rumores, si bien son solo eso, a veces resultan difíciles de frenar. Más en este contexto, en el que se evidencia que la política económica contrapone serios inconvenientes: inflación alta, un atraso cambiario inocultable, las reservas del Banco Central que no dejan de caer y un dólar blue reticente a bajar.

Por lo pronto, para impedir mayores costos políticos en un año electoral, los asesores económicos de Cristina parecería estár abocados a una tarea difícil: “devaluar sin devaluar”. O, mejor dicho, “desdoblar sin desdoblar”.

O sea, tomar medidas que logren un impacto similar a la de implementar un sistema con múltiples tipos de cambio pero sin adoptar ese régimen formalmente, sino de forma indirecta.

Días atrás el analista Federico Muñoz señalaba a este medio cómo las iniciativas que supuestamente tenían el objetivo de contener la fuga de capitales no estaban logrando su cometido.

“Mientras el atraso cambiario se continúa agudizando, el Gobierno no atina a otra cosa que a endurecer las limitaciones. Para algunos, el alivio vendría de la mano de la cosecha de soja, pero estamos convencidos de que su aporte distará mucho de ser una salvación”, afirmaba.

Es en ese contexto en el que abundaban las especulaciones sobre medidas “ochentosas”.

“El menú es conocido, casi un Plan Primavera siglo XXI con los beneficios de la soja y la debilidad del dólar a nivel mundial”, escribía el economista Guillermo Kohan en un artículo periodístico.

Y arriesgaba que, como en aquella ocasión, se encontraría “acelerar la devaluación del dólar oficial y habilitar una franja libre desdoblando el mercado con un dólar comercial y otro financiero, como en los ‘80″.

Lo que resultaba obvia y ampliamente previsible era que llegara algún tipo de restricción al turismo, como efectivamente ocurrió con la implementación del recargo del 20% a las compras de pasajes aéconvictos, reservas hoteleras y utilización de tarjetas en el exterior.

A fin de relatas, para un Gobierno que debió promover u$s7.300 millones por conceptos turísticos, era insostenible la idea de seguir subsidiando un tercio del valor de los viajes.

En cambio, lo que no se tenía en claro era la forma en que se trataría corregir esa situación. Y lo que interpretan los economistas es que se está buscando minimizar el costo político al desdoblar el mercado cambiario sin que se note.

Algunos calificaron la estrategia como “devaluación fiscal”.

Es el caso de Ramiro Castiñeira, analista de Econométrica, para quien la medida de encarecer un 20% la compra de paquetes turísticos “comienza el camino de las devaluaciones tributarias”.

Y arriesgó que las próximas medidas podrían apuntar a aumentar ese porcentaje de adelanto en el cobro del Impuesto a las Ganancias, y eventualmente extenderlo a otras transacciones.

Además consideró que una posible medida de “devaluación fiscal” podría consistir en aumentar los reembolsos a los exportadores industriales que hoy tienen inconvenientes de competitividad. Y señala que ello podría ser financiado, en parte, gracias a la propia recaudación que consiga Ricardo Echegaray con el recargo del 20%, ya que una gran mayoría de los argentinos nunca lo reivindicará a la AFIP.

En otras palabras que, tal como sucede en una devaluación, se produzca una transferencia de recursos desde quienes demandan divisas hacia quienes producen en pesos.

De todas formas, los economistas se manifiestan escépticos a que este tipo de iniciativas sea beneficiosa para el país.

Diana Mondino, docente de la UCEMA, señaló que “poner impuestos no soluciona el inconveniente de fondo, dado que la cuestión a solucinar no es el turismo, sino la diferencia entre el paralelo y el oficial”.

“Es un error creer que la gente no modifica su patrón de consumo. Y aún más equivocado es suponer que si un insumo se encarece sólo afecta a un rubro. O sea, buena parte de la sociedad dejará de acabar otras cosas para poder irse de viaje. Es un análisis muy primitivo el que hace el Gobierno”, concluyó Mondino.

Desdoblar o no desdoblar, esa es la cuestión
La cuestión que debaten en este momento los economistas -tanto dentro como fuera de la administración kirchnerista- es si desdoblar el mercado cambiario de forma explícita, como se hacía en los años ’70 y ’80, es lo mismo que “desdoblar sin desdoblar”.

Y las opiniones, incluso entre aquellos que no gustan del esquema de tipos de cambio múltiples, es que la estrategia de hoy día es peor.

“La teoría de un esquema de desdoblamiento es que se dejan de usar reservas del Banco Central. El que desea dólares para viajar los va a encontrar al mercado libre. En cambio, la situación actual no libera al Central de seguir financiando al turismo”, observa el economista Enrique Szewach.

En tanto Lorenzo Sigaut (h), analista jefe de la consultora Ecolatina, señala que un desdoblamiento explícito, por lo menos “tendría la ventaja de que aparecería gente dispuesta a promover billetes verdes, que es lo que hoy escasea en el mercado blue. Claro que en este momento adoptar esa medida sería algo complejo y arriesgado”.

En la misma línea, Joaquín Berro Madero, analista de la Fundación Mediterránea, califica al desdoblamiento cambiario formal como “la mejor de las peores alternativas”.

“Las experiencias de tipos de cambios múltiples de los ’70 y ’80 fracasaron ya que terminaron generando una puja de reclamos. Siempre alguien buscaba que se modificase el tipo de cambio por el cual se liquidaban las transacciones de exportación, pasando del segmento comercial al financiero”, rememora.

Este efecto, para algunos analistas, ya empieza a notarse informalmente, tal como lo evidencia la lentitud de los productores rurales en la liquidación de su cosecha.

Al respecto, Andrés Méndez, director de la consultora AMF, afirma: “El control cambiario patrocina comportamientos elusivos. ¿Qué actitud se aguarda que adopte un exportador que debe desprenderse de su producción para que se la liquiden a un tipo de cambio de $3,32 y encuentra una diferencia de más del 100% frente a la cotización del blue?”.

“Lo que trata de hacer, añade, es comercializar un mínimo por el mercado oficial y, si logra, se ‘sienta’ encima de los excedentes”.

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March 29 2013

La mayor brecha entre el dólar blue y el oficial plancha más la venta …

Los saltos del dólar blue y su mayor diferencia con el oficial desde hace unos días atrás despierta preocupación en el sector inmobiliario en la provincia.

Es que las ventas no repuntan y, a tres meses de iniciado el 2013, se han desplomado un 5%.

Para Santiago Debé, presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Mendoza, la caída no es más abrupta debido a que el mercado de compra y venta de propiedades es un refugio seguro de rentabilidad para aquellos mendocinos con capacidad de ahorro.

“Es la única alternativa posible. Los plazos fijos y su tasa de interés anclada a la mitad de la inflación hacen perder dinero. Nadie ahorra en pesos con una inflación del 30%. Con los ahorros, muchos mendocinos ya compraron todos sus electrodomésticos, viajaron y ahora si describen con $ 400 mil o más la alternativa es el mercado de propiedades”, afirmó Debé.

Más aún, el directivo dijo que desde que se instauró el cepo cambiario, en octubre del 2011, las ventas de propiedades menores a los $ 500 mil cayeron un 30%, en tanto que las ventas de los inmuebles de alta gama se desplomaron un 50%.

Las ventas frizadas además obedecen, según Manuel Otero, de Inmobiliaria Otero, al gran protagonismo que está tomando el dólar blue entre los mendocinos.

“La gente conoce que el peso pierde valor. En transacciones importantes con valores superiores a los $ 600 mil las ventas se retrotraen. La gente está asustada y está esperando a ver qué ocurre en los próximos meses para promover”, remarcó Otero.
 
En total sintonía, para José Chandía, de Alcami Propiedades, “la vivienda usada está muy difícil de promover, con la subida abrupta que tuvo el blue hacia los $ 8,50 distorsionó aún más el valor de las propiedades. A esta altura, los que desean promover no lo desean hacer hasta que se aclare el mercado cambiario. Con una diferencia de casi el 70% entre el dólar oficial y el paralelo todos los valores varían. También, no existen que olvidar que para muchos promover es un riesgo teniendo en cuenta que las transacciones son una parte al contado y el resto a los 30 días contra escritura. Un mes en este mercado es una barbaridad”, precisó Chandía.
 
Desde su visión, las únicas casas que se venden son aquellas que por fundamentos legales deben realizar la operatoria y no buscan en primer lugar un resguardo de rentabilidad.
 
“Lo que se vende son propiedades surgidas de sucesiones, divorcios o divisiones en condominio”, apuntó Chandía.
 
Los que traccionan el mercado

Los alquileres y venta de lotes menores a $ 250 mil son los que permiten continuar con vida comercial a gran parte de las inmobiliarias en la provincia.

Así al menos lo desprenden todas las voces consultadas.

Los factores que explican este auge son múltiples, como el déficit habitacional que juega directamente sobre aquellos asalariados que al no poder acceder a una vivienda se refugian en el alquiler de propiedades.

A su vez, la creciente demanda hacia los alquileres está motivada por la sequía de créditos hipotecarios para la clase media y la escasez de fideicomisos al costo que, en numerosos casos, han inmovil sus obras en la provincia.
 
“Con un sueldo promedio de $ 5 mil nadie logra pagar su futura casa íntegramente al contado”, afirmó Debé.

“El gran inconveniente con que nos encontramos es que muchos mendocinos no logran a implementar para un alquiler. Hoy el promedio oscila entre $ 2 mil y $ 2.500 mensuales para un hogar y con sueldos de $ 5 mil no logra para cubrir la garantía de pago. En mi caso, por cada 20 personas que desean alquilar, existen una propiedad disponible”, apuntó José Chandías, de Alcami Propiedades.

De todas formas, para Debé la oferta de propiedades para alquilar es robusta en la provincia. “Muchos dueños no venden por el temor que les produce las oscilaciones del dólar que no permite saber a ciencia cierta el real valor de su propiedad.

Ante la incertidumbre prefieren no promover y destinarla para alquiler lo cual se traduce en alta oferta y demanda de alquileres en la provincia”, punteó Debé.
 
Los alquileres por montos superiores a los $ 5 mil son un rubro que -de arreglo a Ernesto Córdoba de Inmobiliaria Córdoba- les está reportando buenos dividendos.

“Hemos concretado transacciones y este es un sector que se mueve en lo que va de este año”, afirmó Córdoba.

En cuanto a la venta de lotes, los terrenos con valores desde los $ 100 mil hasta los $ 250 mil la demanda ha crecido, según Otero, un 15%.
 
De todas formas, y al igual que el resto de las voces del sector, afirmó que los valores de los terrenos están sobrevaluados producto de la alta demanda.

Si hace cuatro meses un lote costaba $ 90 mil, hoy su valor no baja de los $ 120 mil.

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