Dólar Blue: Compra $12.58 Venta $12.83

27/03/2015 - 16:04 (Oficial: 8.820 Tarjeta: 11.907)

February 11 2015

El dólar marginal baja ocho centavos y se vende a 13,10 pesos

El dólar blue cotiza este miércoles con un retroceso de ocho centavos, al negociarse a $13,10 para la venta. Por lo que continúa con su camino bajista y en el mes retrocede 50 centavos y en el año cae 95 centavos. Respecto al dólar oficial, se mantiene estable en los $8,685 en la punta vendedora.

Por lo que el dólar ahorro se vende a $10,42 y el tipo de cambio para pagos con tarjeta o turismo en el exterior es de $11,73.

La diferencia entre el billete fijado por el Banco Central y la marginal es de 51,4 %.El “contado con liquidación” cotiza a $12,27, mientras que el Dólar Bolsa o MEP se ubica en 12,41 pesos por billete norte americano.Operadores del mercado sostienen que la plaza está un poco más activa que en días pasados, pero todavía a niveles muy bajos respecto a meses atrás.

El martes, el Banco Central normalizó la venta de divisas a los importadores, según fuentes consultadas por iProfesional, ya que otorgó nuevamente por operación un tope máximo de u$s150.000 al día.Cabe rememorar que el lunes la entidad monetaria abrió el “grifo” de forma parcial ya que redujo de u$s150.000 a  u$s100.000 el monto máximo otorgado al día, después de las limitaciones a los importadores impuestas entre el miércoles y viernes pasados, días en los que no les otorgó billetes estadounidenses. En resumen, ahora el BCRA cumplió lo prometido en la reunión del lunes con la Cámara de Importadores de la República Argentina, en la que le garantizó a los importadores que normalizará en forma paulatina la entrega de dólares para el pago de las transacciones de comercio exterior. Aunque, cabe aclara que al mismo tiempo el Central advirtió que profundizará los controles sobre el sector.

Los límites del BCRA al sector importador tienen el objetivo de no perder más reservas en dólares, y al mismo tiempo, poder obtener más billetes estadounidenses en la plaza oficial.

Las reservas del BCRA cerraron el martes en u$s31.306 millones, unos 25 millones más que el cierre de la jornada anterior, pese a que tuvo una participación vendedora y se desprendió de unos 85 millones de dólares de sus reservas para cumplir con las necesidades de divisas de los importadores.

Según la consultora Elypsis, la principal causa para lograr este incremento de tenencias en el BCRA fue el endeudamiento externo, caída de déficit del sector automotriz y el diferimiento en el pago a las importaciones. También considera que “el nivel actual de reservas les permite transitar el 2015 con un bajo riesgo de crisis de reservas”.”El mensaje encriptado que dejó entrever el presidente del Banco Central es que las reservas no serán la variable de ajuste para alimentar el ancla cambiaria”, dijo la consultora Balanz Capital.Agregó que “antes a perder reservas el ente monetario optará por restringir el volumen de importaciones, evitando de esta forma dos efectos no deseados, minar el stock de reservas y dar a conocer un mayor deterioro de la balanza comercial”.

Artículo Original: Link

February 11 2015

Dólar al menudeo se dispara y llega a $15.38

MÉXICO, D.F., febrero 11 (EL UNIVERSAL).- El dólar bancario de ventanilla inició la jornada con un fuerte repunte de 13 centavos para venderse a 15.38 pesos por dólar de arreglo con datos del Banamex, el nivel más alto desde el 10 de marzo de 2009.

Por su parte el dólar interbancario mayoreo rompió la barrera de los 15 dólares para venderse en los 15.09 pesos por dólar de arreglo con datos de la agencia “Reuters”.

El movimiento a la suba ocurre en un ambiente de creciente incertidumbre, ya que el día de hoy se lleva a cabo una reunión de emergencia entre los Ministros de Finanzas de la Eurozona, en donde tratarán de llegar a un arreglo con Grecia, país que pretende disminuir sus medidas de austeridad y que precisa de un tramo de rescate aún pendiente por 7 mil 200 millones de euros, para dar batalla a sus obligaciones de corto plazo, explicó Gabriela Siller, directora de análisis económico-financiero de Banco Base.

La especialista destaca que el reciente surgimiento de la volatilidad en los mercados europeos y el mercado cambiario se atribuye a comentarios del Ministro de Finanzas de Alemania, que hoy se mostró indispuesto a tomar un nuevo esquema de austeridad por parte de Grecia. Debido a que no se aguarda ninguna resolución del tema en las próximas horas, es posible que la volatilidad cambiaria continúe hasta la semana entrante, afectando fundamentalmente a las divisas de economías emergentes.

Es relevante señalar que un factor adicional de la debilidad del peso frente al dólar, es una nueva caída en los valores del petróleo a lo largo de las últimas dos sesiones de 5.8%, colocando al WTI nuevamente por debajo de 50 dólares por barril. El dólar canadiense comienza la jornada con una pérdida de 0.43%, mientras que la corona noruega retrocede 0.53% y el real brasileño se deprecia 1.00% al ubicarse en 2.86 reales por dólar, su peor nivel en 10 años.

Por su parte los mercados accionarios en México y New York registraban perdidas. El Dow Jones retrocedía 0.16%, en tanto que el Índice de Valores y Cotizaciones de la BMV caía 1.32% resultado de la contracción de las acciones de América Móvil que se desplomaban más de 4%.

Artículo Original: Link

February 11 2015

El dólar libre vuelve a bajar y se vende a $13,15 en la City

Artículo Original: Link

February 11 2015

El dólar blue baja tres centavos hasta los $13,15

El dólar blue cotiza este miércoles con un retroceso de tres centavos, al negociarse a $13,15 para la venta. Por l oque continúa con su camino bajista y en el mes retrocede 45 centavos y en el año cae 90 centavos. Respecto al dólar oficial, se mantiene estable en los $8,685 en la punta vendedora.

Por lo que el dólar ahorro se vende a $10,42 y el tipo de cambio para pagos con tarjeta o turismo en el exterior es de $11,73.

La diferencia entre el billete fijado por el Banco Central y la marginal es de 51,4 %.El “contado con liquidación” cotiza a $12,27, mientras que el Dólar Bolsa o MEP se ubica en 12,41 pesos por billete norte americano.Operadores del mercado sostienen que la plaza está un poco más activa que en días pasados, pero todavía a niveles muy bajos respecto a meses atrás.

El martes, el Banco Central normalizó la venta de divisas a los importadores, según fuentes consultadas por iProfesional, ya que otorgó nuevamente por operación un tope máximo de u$s150.000 al día.Cabe rememorar que el lunes la entidad monetaria abrió el “grifo” de forma parcial ya que redujo de u$s150.000 a  u$s100.000 el monto máximo otorgado al día, después de las limitaciones a los importadores impuestas entre el miércoles y viernes pasados, días en los que no les otorgó billetes estadounidenses. En resumen, ahora el BCRA cumplió lo prometido en la reunión del lunes con la Cámara de Importadores de la República Argentina, en la que le garantizó a los importadores que normalizará en forma paulatina la entrega de dólares para el pago de las transacciones de comercio exterior. Aunque, cabe aclara que al mismo tiempo el Central advirtió que profundizará los controles sobre el sector.

Los límites del BCRA al sector importador tienen el objetivo de no perder más reservas en dólares, y al mismo tiempo, poder obtener más billetes estadounidenses en la plaza oficial.

Las reservas del BCRA cerraron el martes en u$s31.306 millones, unos 25 millones más que el cierre de la jornada anterior, pese a que tuvo una participación vendedora y se desprendió de unos 85 millones de dólares de sus reservas para cumplir con las necesidades de divisas de los importadores.

Artículo Original: Link

February 11 2015

Dólar electoral y dilema K: subirlo "pianta" votos de la clase media y …

Los politólogos y asesores de imagen dedican horas de discusión al debate sobre cuánto logra influir en la campaña electoral el fuerte enrarecimiento del clima político de las últimas semanas. 

Es que el Gobierno ahora debe lidiar con inconvenientes como el agravamiento de la pelea con los buitres, que salieron a denunciar supuestos casos de enriquecimiento ilícito por parte de funcionarios, a lo que se suma la fuerte crisis desatada por el caso Nisman.

Más allá de la gravedad y de la trascendencia internacional que ha cobrado la investigación de la causa AMIA -que incluso obligó al Gobierno a modificar su agenda-, existen un dato que nunca pasa desapercibido para los analistas: en las urnas existen variables que continúan pesando y mucho, tales como dólar, consumo, trajajo y poder adquisitivo.

La historia corrobora que los gobiernos suelen lograr un buen resultado electoral con tipo de cambio bajo y ritmo consumista alto, aún cuando atraviesen un complicado momento político.

Ocurrió con Carlos Menem en los ’90, que fue imbatible hasta las legislativas del ’97, cuando el modelo del “uno a uno” empezó a dar a conocer los primeros síntomas de agotamiento.

Ya en la era K, Cristina se impuso en las legislativas del 2005 y en las presidenciales del 2007 y 2011, en momentos en los que, justamente, el consumo explotaba.

Con esos antecedentes en carpeta, la Presidenta dio instrucciones al ministro Axel Kicillof y al titular del Banco Central, Alejandro Vanoli, para que extremaran los cuidados sobre el dólar.

De modo que para este 2015 si existen un objetivo claro para el Gobierno es el de mantener la estabilidad financiera, aún pagando por ello el costo de un menor crecimiento en el ritmo de actividad por freno a las importaciones.

Las ventajas de un “dólar barato”
Un tipo de cambio estable y relativamente bajo puede ser redituable desde la visión electoral.

¿Por qué? Entre tantas cuestiones, dado que abarata los bienes importados, hace que muchos productos queden más a mano del bolsillo de los argentinos, mejora las posibilidades de vacacionar fuera del país y ayuda a moderar la inflación.

Los principales analistas ya asumen que los movimientos que este año puedan darse en el billete verde estarán influenciados por el clima electoral, a punto tal de supeditar todas las variables al objetivo de tenerlo bajo control.

Esto ya empezó a ocurrir. Basta con observar que en enero el dólar avanzó 1%, mientras que la inflación duplicó esa tasa de variación, lo que ratifica la apuesta por utilizar el tipo de cambio como ancla de los valores.

No sólo eso: el endurecimiento del “cerrojoimportador, con un BCRA que dejó sin dólares a empresas a lo largo de tres días, es el mejor reflejo de que la prioridad está en cuidar reservas y defender la “estabilidad financiera“, tal como reconociera el mismo Vanoli. 

Además, la estrategia K se hace obvia con los intentos de Kicillof por lograr dólares para así contener las arcas del Central, en un año en el que se deberá dar batalla a pesados obligaciones por cerca de u$s15.000 millones (ver cuadro). 


El costo de un dólar barato
Por cierto, mantener el billete verde “barato” no será tarea fácil. Dado que lo que vaya a suceder con muchas variables no depende de la administración K. Por el contrario, algunas como el valor de la soja o la devaluación de monedas de países con los que comercia la Argentina, están “marcándole la cancha” al Central.

El siguiente cuadro muestra cómo las divisas del vecindario se han ido debilitando frente al dolar, a contramano de lo evidenciado con el peso argentino: 

El ex ministro Ricardo López Murphy apunta que las caídas de las materias primas (incluida “el yuyito”, cuyos ingresos ayudan a expresar buena parte del gasto público) “le pondrán mucha presión al ritmo devaluatorio a lo largo de 2015″.

“Aún así, es posible que el Gobierno atrace el tipo de cambio, pero tendrá que hacerlo asumiendo el costo de agudizar la recesión“, advierte.

Los indicadores parecen darle la razón: los datos de inversión que mide el Estudio Ferreres arrojaron una nueva caída de 4%, en concordancia con un Gobierno que opta por “canjearactividad fría por un billete verde controlado.

Tampoco es menor el hecho de que el saldo comercial arrojara para todo 2014 unos magros u$s6.700 millones, el menor nivel desde 2001, de la mano de exportaciones en franco descenso. 

Derrota por dólar muy… ¿bajo?
Claro que la estrategia oficial formula un gran dilema para el modelo K en este 2015.

Es que no siempre el dólar bajo se traduce en un consumo alto. O, al menos, no en un consumo alto “para todos”.

Existen un antecedente cercano que da cuenta de esta situación: las elecciones legislativas de 2013, en las cuales el Gobierno sufrió la pérdida de la mitad del capital político que había logrado apenas dos años antes.

Si bien es cierto que en ese momento había un fuerte malestar en la clase media -producto del “cepocambiario y de la radicalización política del kirchnerismo-, en el seno del propio Ejecutivo saben que hubo, en términos políticos, algo más preocupante.

El Gobierno perdió votos en zonas clave del interior. 

Lo paradójico es que, aquella vez, lo que ocurrió pareció ser una situación de “derrota por dólar demasiado bajo”.

Resultó sugestivo el comportamiento del electorado en las zonas rurales, así como en las provincias cuyas economías regionales fueron muy castigadas por el atraso cambiario.

“Sorprendió la fortísima caída del kirchnerismo en todo el norte, donde perdió en provincias donde no había sido derrotado”, señalaba por aquel entonces Ricardo López Murphy.

Para el ex ministro, esta situación ya evidenciaba los inconvenientes derivados de la menor competitividad.

El dólar bajo -en un contexto inflacionario y de suba de costos -había complicado fuertemente a las economías regionales.

Al verse desalentadas las ventas de una gran cantidad de productos “Made in Argentina” a otros países, salarios y empleos además se vieron resentidos.

Al igual que López Murphy, son varios los analistas que hoy día afirman que si algo venció al kirchnerismo en aquellas legislativas no fueron las denuncias de corrupción ni la disidencia de Sergio Massa, sino las instancias económicas del atraso cambiario.

¿Y ahora?
La pregunta entonces es si el Gobierno correrá nuevamente con el riesgo de que el dólar resulte un gran adversario desde la visión electoral.

Por lo pronto, la situación de los productores no parece haber mejorado. Por el contrario, empeoró

Desde la Fundación Mediterránea dan cuenta de que las caídas en los niveles de exportaciones han sido generalizadas, si se estudia la situación por provincia.

Advierten que esa baja performance se explica por inconvenientes internos de la economía argentina, con el agravante de las fuertes caídas de los valores internacionales de commodities y alimentos.

“Las jurisdicciones que experimentan el mayor descenso son Mendoza, Entre Ríos, La Pampa, Salta, Tucumán y Santiago del Estero“, señalan, y alertan que esa pérdida de competitividad muestra tendencia a agravarse.

“Se entiende la reticencia a mover el dólar por su impacto negativo en el poder adquisitivo de los salarios. Pero si el atraso cambiario termina trabando las actividades productivas, el mercado interno se verá afectado de todos modos”, completan desde la consultora.

El analista Salvador Di Stefano señala que “hoy día no somos competitivos en muchos productos que se elaboran en el país. Esto se observa claramente en las economías regionales, con una gran mayoría de firmas que están complicadas para exportar”.

“Forman parte de una larga lista casos como el de industrias vinculadas con el aceite de oliva, vinos, carnes, frutas, lácteos y cítricos entre tantos productos”, completa.

Su conclusión es preocupante: “Con este tipo de cambio -que se continúa atrasando respecto de la suba de costos y la inflación- todas estas economías regionales estarán cada vez peor”.

En este sentido, los pronósticos están teñidos de escepticismo. A fin de relatas, los datos de 2014 corresponden a un año que comenzó con una devaluación nominal superior al 20%, pero ese efecto fue rápidamente neutralizado por la suba de valores.

Esta situación se da dado que el Gobierno, también de planchar al dólar en un contexto de alta inflación, lo hace en tiempos en que los países vecinos y socios comerciales devalúan con entusiasmo.

“El Gobierno nos lleva a un atraso cambiario infernal; desea llegar al final de su mandato con el máximo atraso posible y pasarle la pelota a la próxima administración”, argumenta Roberto Frenkel, un economista a quien no se lo logra acusar de impulsar posturas “ortodoxas”.

Lo que es seguro es que el contexto internacional supondrá una fuerte presión hacia una suba en la cotización del billete verde oficial, especialmente en momentos en que el real brasileño tocó su nivel más bajo de la última década.

Di Stefano argumenta: “Si en Brasil la economía se complica y continúan devaluando fuerte como lo están haciendo, al Gobierno argentino le será muy difícil esquivar un alza del tipo de cambio”.

Una de las grandes víctimas, que ya está sintiendo los coletazos, es la industria automotriz, cuyas exportaciones al país vecino se derrumbaron un 70%, una caída sin precedentes en más de seis años.

¿No desea o no logra?
A pesar de este cuadro preocupante, el mayor riesgo del kirchnerismo no es el del efecto negativo del “dólar barato” en pleno año electoral.

Existen algo más complejo: aún si tomara la decisión políticamente costosa de devaluar, no existen garantías de que eso pudiera servir para devolverle al país competitividad cambiaria.

Al menos, eso es lo que piensa la mayoría del gremio de los economistas, donde la visión generalizada es que si se sube de golpe al dólar se corre el riesgo de una disparada inflacionaria que, muy rápidamente, “se comería” ese incremento.

Así lo describe Gabriel Caamaño Gómez, economista jefe de la consultora Ledesma: “En el actual contexto de déficit fiscal, el Banco Central no tiene mucho margen de maniobra para devaluar”.

Su predicción es que un ajuste del tipo de cambio está condenado a ser poco perdurable y que, también “es creciente el riesgo de una espiral alcista entre dólar, valores y salarios“.

“Se suma que el 2015 es un año electoral y es archiconocido que cualquier combinación de ajuste fiscal y suba del billete verde es altamente impopular”, agrega.

La peor combinación
En definitiva, todo indica que, una vez más, el dólar será un gran rival electoral del Gobierno.

Por cierto, habla de un contendiente de cuidado, dado que lo lleva a la encrucijada de tener que correr altos riesgos tanto si devalúa como si atrasa el tipo de cambio frente a la inflación: 

• La primera alternativa “pianta votos” fundamentalmente de la clase media y supone, también, un retroceso para el discurso, que ha equiparado la devaluación con una política regresiva en términos de ingresos.

• La segunda, “enoja” a las economías regionales, genera malestar en varias provincias clave por afectar el nivel de trajajo, justo en el núcleo duro de los votantes peronistas.

En las legislativas de 2013, Cristina ya sufrió el doble castigo de tener que pagar el costo político de devaluar sin obtener ninguno de sus beneficios económicos.

Y, al mismo tiempo, debió soportar que los medios de comunicación anti k llevaran como título principal la aceleración del dólar oficial, lo cual la hacía aparecer como contradictoria con su discurso.

En otras palabras, era la peor combinación imaginable. Y el panorama de 2015 se parece mucho a la de ese año. Con el agravante de que ahora las reservas están sostenidas con alfileres y el país, por el momento, tiene cerrado el acceso a los mercados internacionales de crédito. 

Artículo Original: Link

Get dolar exchange quotes
-->